Articulos
24/05/2015
TENGO MIEDO A MORIRME
 
 
La presencia de pensamientos desagradables no voluntarios y recurrentes que invaden la mente se presentan en un gran número de personas consideradas “normales”. Por lo tanto, no habría que preocuparse por ellos si son esporádicos, no resultan perturbadores y no se cree que ellos puedan hacerse realidad solo por pensarlos. Si así fuera si se estaría pasando la frontera de la normalidad. Estos pensamientos tienen como característica que suelen abarcar temáticas que no son placenteras y acostumbran a ocasionar un sufrimiento íntimo casi siempre secreto o poco compartido.

 Uno de pensamientos frecuentes está referido al miedo a morirse. De forma consciente se sabe que tarde o temprano espera la muerte y, en consecuencia, toda persona tendrá que enfrentarla en algún momento de su vida. Por eso, todo el mundo teme a la muerte aunque algunas personas tengan más miedo que otras. También vale decir que una cuota de temor a morirse es realmente muy saludable ya que permite que uno se cuide y no se exponga a osadías o riesgos innecesarios.

Quizás sea el miedo más natural y entendible que sufrimos lo humanos a pesar de las creencias religiosas, de tener valor para afrontar otros peligros o que muchos incluso afirmen no tener miedo alguno. Aunque esto último sea posible todos lo llevamos dentro aunque se pueda negar de la boca para afuera.

Cuando el miedo a morir es exagerado, muy reiterativo y altera de manera marcada la forma y la calidad de vida se transforma en un problema serio, capaz de provocar crisis de ansiedad o pánico, obsesionar a la persona, desencadenar depresiones o vivencias hipocondríacas. En este sentido, un hipocondríaco no es un enfermo imaginario si no alguien que tiene pánico a la muerte por lo cual está pendiente y alerta a las señales del cuerpo que interpreta como indicativas de la finitud de su vida. Incluso a veces no va al médico por miedo a que le confirme que realmente tiene algo.
Aunque el miedo a morirse produzca ansiedad en realidad es la ansiedad la que lleva a pensar tanto en la muerte. Es lo que le ocurre a quien padece un Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) y vive en un estado de preocupación excesiva, persistente, difícil de controlar que le impide una vida normal. Es una característica de la ansiedad que se sobreestime la ocurrencia de sucesos negativos y los pensamientos sean catastróficos, girando con frecuencia alrededor de la tragedia, de lago malo o de la muerte. En consecuencia, condena a quien la padece a vivir en un permanente estado de tensión y de alerta, que se traduce en cansancio, irritabilidad, impaciencia, mal humor, contracturas, mal dormir, dificultad para concentrarse y olvidos.

Quien está ansioso no puede pensar bien, no soporta lo incontrolable y pasa mucho tiempo pensando en la muerte y el cómo prevenirla o evitarla pueden pasar a ser el eje de su vida. Este trastorno hace necesario su tratamiento con psicoterapia y psicofármacos para superarlo. De no hacerlo, la idea reiterada de la muerte impide disfrutar de la vida.

Notas Relacionadas con Articulos