Articulos
05/05/2013
SENSIBILIDAD FEMENINA Y CICLO MENSTRUAL
 
 
Desde el inicio de la pubertad hasta la menopausia la mujer pasa por distintas fluctuaciones en su estado de ánimo debido a sus características neurohormonales, es decir, por los efectos de las hormonas sobre su sistema nervioso.

 En cada ciclo menstrual las hormonas oscilan en sus niveles y alternan en una secuencia que inevitablemente modifica todo el organismo, lo cual no sucede en los hombres que tienen niveles de hormonas más estables.

Durante los primeros 14 días posteriores a la menstruación se produce un incremento progresivo de los estrógenos hasta que ocurre la ovulación y a partir de ese momento, en la segunda etapa del ciclo, prevalecen niveles altos de progesterona mientras bajan los estrógenos. Si el óvulo no es fecundado y no se implanta, tanto los niveles de estrógenos y progesterona caen marcadamente y se produce la menstruación. Los estrógenos hacen mujer a la mujer y determinan la continuidad humana al generar los óvulos.

Las hormonas femeninas no actúan exclusivamente sobre el aparato reproductor sino sobre todo el cuerpo. Los estrógenos, por ejemplo, participan en el metabolismo de las grasas y en su distribución típica femenina, ayudan a nivelar el colesterol, favorecen la solidez cálcica de los huesos, mejoran la circulación sanguínea y estimulan la vida sexual. Pero, además, ejercen un efecto muy destacado sobre el cerebro y el sistema nervioso.

En el momento en que los niveles de estrógenos son más bajos -como en la semana previa a la menstruación- la sensibilidad femenina aumenta de manera marcada tanto a nivel físico como emocional, con síntomas se conocen como Trastorno Disfórico Premenstrual. La mayoría de estas molestias no suelen desaparecer con la menstruación sino que se extiendan unos días más después del período.

Se calcula que entre un 3% a un 10% de las mujeres lo padecen. A veces, los síntomas de malhumor, irritabilidad, agresividad, cefaleas, desgano, falta de libido, alteraciones del sueño nocturno o inestabilidad anímica en algunas mujeres son leves mientras que en otras pueden a ser tan severos como en la depresión o, incluso, llegar a desencadenar un cuadro depresivo subyacente.
Los estrógenos llegan al cerebro por la sangre y ejercen sus acciones sobre los sistemas de la adrenalina, serotonina y acetilcolina, actuando en lugares específicos. Esto reconfirma que las hormonas femeninas tienen francos efectos sobre el cerebro, no por una acción directa, sino por ser un mediador de suma importancia en el sistema nervioso central.

Un hecho que es trascendente destacar es que los síntomas anímicos debido a los bajos niveles de estrógenos, curiosamente, no se resuelven si la mujer recibe un suplemento de ellos. Sí, en cambio, suelen mejorar ante la acción de determinados psicofármacos que incrementan las funciones de las sustancias químicas cerebrales antes citadas.

Los síntomas de sensibilidad anímica deben ser tratados –no solo por incómodos- sino porque si se repiten la mujer es más vulnerable a tener un cuadro depresivo futuro de mayor envergadura.

Notas Relacionadas con Articulos