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24/03/2013
CARGA ALOSTÁTICA
 
 
“Nuestros mecanismos adaptativos son básicamente los mismos que hace millones de años pero las amenazas de la vida moderna generan cambios que, aunque puedan permitir una razonable eficacia frente a las situaciones estresantes, pueden generar una deuda, un precio que más tarde o más temprano, se pagará con salud”

 Esto afirmó el científico B. S. McEwen, de la Universidad Rockefeller, y ese costo a pagar para adaptarse a las situaciones de la vida cotidiana, lo llamó “carga alostática”. En pocas palabras, es el desgaste y la repercusión que se produce en el organismo como respuesta a aquellos contextos de sobre carga que se prolongan en el tiempo. Por ejemplo, y para citar algunas situaciones comunes por su frecuencia, se puede mencionar: la desocupación, una mala situación económica, el maltrato o abuso infantil, el escaso soporte familiar, las relaciones conflictivas, la soledad o la incertidumbre en general.

Así, las tensiones se van acumulando y configuran el terreno propicio para padecer enfermedades. Este es el concepto fundamental de carga alostática. A través qué sintomatología se expresará la misma, será una variable que dependerá de las características y de la biografía personal. En uno se expresará por repercusiones sobre el corazón, la presión arterial, el aparato digestivo, cefaleas o contracturas musculares; en otro, se traducirá en angustia, tristeza, alteraciones de la memoria, falta de concentración, disminución del rendimiento o insomnio; en aquel, en enfermedades hormonales, cambios menstruales, infertilidad, acné o disfunciones sexuales y en los demás, por diversas enfermedades autoinmunes, como psoriasis, lupus eritematoso, enfermedad de Hashimoto, esclerosis en placas, etc.


Existen indicadores que todo médico utiliza para determinar el grado de carga alostática de un paciente aunque, es válido precisar, que ningún parámetro aislado hace por si mismo el diagnóstico. Entre los marcadores útiles se pueden mencionar: 1) el aumento de la presión arterial sistólica o máxima, 2) alteraciones en la relación entre el diámetro cintura/cadera, que debe resultar no mayor a 1 en los hombres y 0,9 en las mujeres (se obtiene al dividir el perímetro de la cintura a la altura de la última costilla flotante y el mayor perímetro de la cadera a nivel de los glúteos), 3) la medición vespertina del cortisol, una de las hormonas del estrés, 4) los niveles sanguíneos del colesterol total y el del HDL (el bueno), 5) el valor de la hemoglobina glicosilada y fructosamina (indicadores del metabolismo del azúcar en sangre) y 6) niveles de las catecolaminas en orina o en sangre.

"Tener en cuenta la carga alostática es cada vez más importante para el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades. Los médicos pueden ayudar a sus pacientes a reconocer sus propias limitaciones, a comunicar sus frustraciones y a valorar la importancia de relajarse”, destaca McEwen.
Sin duda, conceptos de relevancia para orientar a los pacientes sobre las medidas que le conviene seguir para cuidarse y protegerse.

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