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27/05/2012
Homosexualidad
 
 
La mayoría de las personas considera que lo normal es que la gente sea heterosexual, y que busque, en consecuencia, una pareja del sexo opuesto. Aunque es un tema controversial, lo normal o lo anormal varia de una cultura a otra, si bien todas coinciden en que lo normal son los criterios que acepta la mayoría. Sin embargo, las personas no somos todas iguales y así como son distintas las impresiones digitales, también cada individuo tiene “impresiones sexuales” diferentes. La conducta sexual, por muy extraña que parezca, sólo puede ser considerada patológica si es intrínsecamente nociva para la integridad física o psíquica de quien la practica o para terceros. Esta es la frontera entre la salud o la enfermedad en la sexualidad humana.


Durante años se buscó la causa de la homosexualidad a fin de lograr su cura ya que se la consideraba una enfermedad. Pero la homosexualidad fue desclasificada como tal por la OMS, en 1992, aunque aún persiste una actitud discriminatoria en una buena parte de la sociedad, en algunos credos religiosos y en ciertos grupos políticos.
Dos preguntas dominan el tema y que muchos se hacen: 1) ¿Por qué hay personas homosexuales? y 2) Homosexual, ¿se nace o se hace?
Existen muy diversas teorías psicológicas y biológicas que intentan responderlas. Las primeras, ponen el énfasis en experiencias vividas durante el proceso evolutivo de la personalidad. Abarcan desde una fijación temprana a ciertas etapas del desarrollo libidinal a trastornos en los mecanismos de identificación con las figuras parentales, pasando por posibles situaciones traumáticas de abuso infantil.
Dentro de las teorías biológicas existen varias líneas de investigación. Una, estudia posibles causas hereditarias (primeros estudios en 1952, en gemelos homosexuales) con resultados aun imprecisos e indefinidos: Otra, atribuye la homosexualidad a las hormonas masculinas que actúan en la diferenciación del cerebro durante el embarazo. Durante el desarrollo fetal, los genitales y el hipotálamo son femeninos para ambos sexos, y la diferenciación se logra por la exposición a la testosterona, entre el 2º y 5º mes del embarazo. De no ocurrir esta exposición, el feto se desarrolla como hembra, independientemente del sexo genético.
Otras, apuntaron a los genes (relacionando la orientación sexual de los varones y un marcador genético del cromosoma X) donde se constató una débil relación entre la presencia de ese marcador y el comportamiento homosexual. Lo cual no implica que exista el gen de la homosexualidad.
Otra investigación buscó cambios en la anatomía del cerebro (se encontró que una zona del hipotálamo era de menor tamaño en los varones homosexuales) pero las conclusiones no resultaron precisas por el escaso número de casos estudiados y porque casi todos provenían de enfermos de SIDA, sin poder entonces establecerse si esta diferencia de tamaño era la causa o la consecuencia.
Ninguna de las investigaciones demostró nada específico por lo cual la sexualidad continúa dependiendo de una interacción compleja de diversos factores.


……………………………………… E. Norberto Abdala, para VIVA del 27-5-12
 

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