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24/04/2011
Depresión Oculta
 
 
Cefaleas, dolores musculares, molestias intestinales, opresión en el pecho, cansancio, zumbidos de oídos, escaso deseo sexual. Son algunos de los frecuentes síntomas que motivan que casi 7 de 10 personas concurran a consultar a diversos médicos por estas persistentes y prolongadas molestias físicas. En general, no se les encuentra ninguna causa orgánica que los justifiquen. Aunque no lo sepan y ni siquiera imaginen, como Beatriz, pueden padecer de un cuadro depresivo.

Son personas que expresan síntomas y malestares físicos pero que no se sienten ni tristes ni angustiados. Algo así como si hubieran trasladado su malestar al cuerpo sin existir registro o relación alguna vinculada con el estado anímico. Incluso más: si se sienten decaídos lo atribuyen a las dolencias físicas, es decir, que invierten la causa con las consecuencias.En otras palabras, los síntomas emocionales, que son la esencia de la depresión, están ocultos.
No es un problema nuevo para los psiquiatras. Décadas atrás, los alemanes la llamaban ´depressio sine depressione” (depresión sin tristeza); en 1947 Schinuk la llamó depresión enmascarada; López Ibor, en 1966, creó el término equivalente depresivo y en 1969, Walcher la llamó depresión larvada.
Una encuesta internacional –presentada en el Congreso de la Asociación Americana de Psiquiatría del año 2005- reveló que muchos pacientes que sufrían de frecuentes y persistentes síntomas dolorosos padecían, en realidad, de un cuadro depresivo, que recién pudo aclararse después de haber recibido diversos diagnósticos equivocados y que tardaron un promedio de 11 meses antes de consultar al psiquiatra.
Su hubiera que destacar -de todos los síntomas físicos- cuales son los más frecuentes habría que enumerar a 3 de ellos: el dolor, el cansancio y los problemas de sueño nocturno. El buen dormir bien es una suerte que se valora cuando se pierde. (Algo similar al refrán que dice “no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde”). Empezar el día no resulta una tarea fácil. Aunque para quien padece una depresión “clásica”, este comienzo matinal siempre es muy doloroso desde el punto de vista psicológico, en la depresión oculta, es el cuerpo el que no responde o responde con “poca pila”.
La depresión aumentó en las últimas décadas y se prevé que siga en aumento, haciéndose más frecuentes, dentro de ellas, estas formas que se manifiestan por los síntomas físicos. Quizás, porque el hombre moderno está perdiendo su capacidad de vivir bien (preocupado más en sobrevivir) y de expresar sus emociones y traslada sus conflictos al escenario corporal. De alguna manera, la cultura colabora en este proceso ya que es mucho más aceptable padecer síntomas físicos que depresivos, los cuales son considerados, por muchos, como símbolos de una debilidad o falta de carácter o personalidad. La depresión oculta se presenta a cualquier edad y en ambos sexos, pero tiende a predominar entre los jóvenes y los adultos mayores.
Este trastorno es fruto de la confluencia de diversos factores, desde aspectos vitales hasta aspectos orgánicos o bioquímicos, los cuales son, precisamente, lo que hay que precisar para una adecuada y eficaz solución.
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E. Norberto Abdala, para VIVA del 24-4-11

 

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