Articulos
03/06/2012
Beneficios del Alcohol
 
 
No fumar, practicar al menos 30 minutos de actividad física al día, mantener un peso adecuado y consumir una dieta sana (poca carne roja y grasas trans, abundante cantidad de frutas, verduras y pescados), son los pilares claves para intentar mantener una buena salud. En este marco, un tema controversial es el papel que juega el consumo de alcohol.

Alunas investigaciones demuestran que aquellos que cumplen los requisitos antes mencionados pueden, además, prevenir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio si consumen una copa de vino por día.
Sin embargo, el peligro es que algunas personas terminen abusando del alcohol y se transforme en un serio riesgo para padecer enfermedades físicas, cerebrales o mentales.
Entre las físicas y asociadas con el abuso de alcohol, se incluyen trastornos digestivos (pancreatitis, enfermedades del hígado, esofagitis, gastritis o úlceras y alteraciones intestinales), alteraciones neurológicas (amnesia, temblores), trastornos cardiovasculares (hipertensión, arritmias, miocarditis alcohólica), algunos tipos de cánceres, anemia, problemas hormonales y repercusiones sobre el embarazo y el recién nacido.
El exceso alcohol es así responsable directo e indirecto de variadas patologías y se asocia, además, con un aumento significativo del riesgo de accidentes laborales, de tránsito, de violencia social, violencia familiar y suicidio.
Tampoco se debe dejar de lado que por más que se lleve una vida sana, el paso del tiempo es inexorable. Los expertos afirman que por cada 10 años de vida el tamaño del cerebro disminuye un 1,9% (además de otras acciones deletéreas sobre el resto del organismo). Diversas investigaciones dejaron en evidencia que la ingesta excesiva y/o prolongada de alcohol “encoge” el cerebro de manera más rápida que en condiciones de abstinencia.
Por lo tanto, aunque la ingesta de una copa de vino en las comidas pueda resultar de beneficio para el corazón, está bien definido que una ingesta mayor es perjudicial, especialmente, para el sistema nervioso. Es decir, no sólo no se ha detectado ningún efecto beneficioso del alcohol a la hora de reducir el ritmo de la natural atrofia cerebral, sino que su ingesta se asocia con que el cerebro se atrofia más rápido en comparación con los cerebros de los abstemios.
Los factores genéticos también tienen su importancia ya que la incidencia de alcoholismo entre los hijos varones de padres alcohólicos es cuatro veces mayor a la encontrada en hijos de padres no alcohólicos.
Sin embargo, resulta cada vez más evidente es que son muchos los genes participantes y que éstos tienen una doble acción: algunos genes protegen a la gente del alcoholismo y otros aumentan marcadamente su riesgo.
Así, se comprobó que algunas poblaciones (japoneses, chinos y judíos) tienen una dotación genética que aumenta los niveles de ciertas enzimas hepáticas que cuando se toma alcohol, genera náuseas, calores y taquicardia. Estas sensaciones resultan tan inconfortables o desagradables que resulta una protección contra el alcoholismo.
……………………………………..
E. Norberto Abdala, para VIVA del 3-6-12.

 

 

Notas Relacionadas con Articulos