Articulos
10/04/2011
Anorexia Nerviosa
 
 
ANOREXIA NERVIOSA- VIVA 10-4-11. Desde el nacimiento la alimentación es lo que permite vivir. Y a pesar de que la desnutrición y la falta de alimentos son graves problemas en el mundo actual, por el contrario, para algunas personas el tener que comer es causa y expresión de un penoso y grave padecimiento.


Anorexia significa ausencia de apetito y se presenta transitoriamente durante diversas enfermedades. Pero el término anorexia nerviosa (AN) señala un severo y peligroso trastorno ya que tiene un alto índice de mortalidad (el 10% de quienes la padecen). Sus tres características esenciales son: 1) el rechazo autoinducido a comer para mantener un peso corporal por debajo de lo normal; 2) un gran temor a subir de peso y 3) una percepción distorsionada de la imagen corporal (se “ven” siempre gordas).
Afecta al 3 al 10% de la población (más en mujeres), con mayor riesgo entre los 12 y 25 años, aunque ya empieza a observarse en niños menores de edad.
Con frecuencia se atribuye la causa de esta enfermedad a la influencia que los medios audiovisuales ejercen sobre las jóvenes, que ofertan la delgadez como estereotipo de la belleza actual. Sin embargo, no se puede olvidar que el primer caso descripto por el médico inglés R. Morton data de 1689, donde lo audiovisual no existía.
Durante décadas la psicología y el psicoanálisis fueron las únicas y sólidas teorías que permitían y permiten explicar los mecanismos subyacentes de la AN. Ciertos factores de personalidad -el perfeccionismo, la baja autoestima, la ansiedad o las tendencias obsesivo-compulsivas- predisponen a sufrir este desorden alimenticio, rasgos que se intensifican durante la adolescencia por los cambios hormonales, anatómicos, el estrés y el medio cultural, entre otros.
En los últimos años, se sumaron a los enfoques psicológicos los aportes neurobiológicos que abren nuevas perspectivas sobre los factores causales de la AN.
Uno de ellos, incluye la influencia genética. Así, y a título de ejemplo, investigadores de la Universidad de Pittsburgh y de otras instituciones de EEUU identificaron hace poco tiempo una región en el cromosoma 1 con genes que hacen a las mujeres vulnerables a desarrollar AN. Este hallazgo se agrega al creciente número de investigaciones simultáneas en esa misma dirección y que se realizan actualmente en diversos países.
Otro aporte muy importante y reciente de la neurociencia fue descubrir una alteración cerebral que tendría una participación trascendente en este trastorno: la existencia de una deficiencia funcional en una zona, llamada corteza insular, que sensibiliza a las mujeres a desarrollar AN. Esta región del cerebro es primordial, entre otras cosas, para tener una normal percepción de la imagen corporal y para reconocer el sabor y el placer asociados con los alimentos.
La AN produce severas alteraciones metabólicas, falta de menstruación, menor calcificación de los huesos pero, además y como ejemplo, puede inducir alteraciones pulmonares similares al enfisema que padecen los fumadores. La AN nunca está sola y con frecuencia se acompaña de depresión o de marcados síntomas obsesivos.
El tratamiento debe ser integral y resulta esencial la participación del núcleo familiar.
……………………………………..
E. Norberto Abdala, para VIVA del 10-4-11

 

Notas Relacionadas con Articulos