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20/12/2012
Transtorno Bipolar
 
 
Uno de los más frecuentes trastornos del estado de ánimo es el llamado Bipolar, que afecta en la actualidad a un 2% de la población y ocupa el sexto lugar en la lista de enfermedades incapacitantes en todo el mundo en personas que tienen entre 15 a 44 años de edad.

Uno de los más frecuentes trastornos del estado de ánimo es el llamado Bipolar, que afecta en la actualidad a un 2% de la población y ocupa el sexto lugar en la lista de enfermedades incapacitantes en todo el mundo en personas que tienen entre 15 a 44 años de edad. Se llama así porque el individuo presenta la alternancia de períodos de euforia o aceleración con otros de profunda depresión. En la actualidad se conocen distintas variantes del primitivo cuadro típico y se han descriptos 6 tipos de presentaciones diferentes que puede adquirir esta alteración. Pero, básicamente se considera que una persona padece de un desorden bipolar si a lo largo de su vida tuvo varias veces depresiones y, al menos, una vez ha pasado por un episodio de "manía" , una conducta fuera de lo común en la que una persona actúa de forma eufórica o acelerada. En la fase de aceleración se observa irritabilidad, saltar de una idea a otra, distracción fácil, inquietud, escasas horas de sueño, creencia en mayores capacidades propias que las reales y comportamientos impulsivos guiados por el placer con conductas de alto riesgo, tales como realizar gastos excesivos, sexo impulsivo o inversiones irreflexivas en negocios. En el otro extremo, durante el bajón depresivo, presenta sentimientos de preocupación y vacío, pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, sensación de cansancio y lentitud, falta de apetito, tendencia al sueño o a la búsqueda de la cama y pensamientos relacionados con la muerte.
El trastorno bipolar no es fácil de detectar cuando se inicia. Los síntomas pueden aparecer y ser tratados como depresiones que se repiten varias veces antes de que se reconozcan como partes de un problema bipolar. Se estima que muchos pacientes bipolares son diagnosticados como tales recién 10 años después de comenzado el trastorno.
Además del sufrimiento que ocasiona, quienes lo padecen suelen tener problemas a nivel familiar, laboral, social y riesgos personales ya que son frecuentes las acciones perjudiciales en las que pueden caer (consumo abusivo de alcohol u otras sustancias, gastos excesivos de dinero, embarazos como fruto de ocasionales y descuidadas relaciones sexuales, etc.).
Para la mayoría de los profesionales expertos en este trastorno, las manifestaciones son consecuencia de la compleja interacción entre: a) factores orgánicos, relacionados con cambios en la estructura y en la química del cerebro; b) factores psicológicos, vinculados con la personalidad de base y las expectativas que se tiene respecto a la vida y c) factores estresantes, que actúan como disparadores, sean estos positivos (por ejemplo, un ascenso laboral) o negativos (conflictos familiares, desempleo, situaciones sentimentales, etc.).
Estos factores tornan vulnerables al paciente si alcanzan un determinado nivel y permiten que “explote” el trastorno bipolar, mientras que puede no hacerse evidente si los mismos son de baja intensidad.
Un diagnóstico adecuado y los actuales tratamientos específicos permiten a las personas con trastorno bipolar llevar una vida estable y productiva al reducir la frecuencia o la severidad de los episodios.
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E. Norberto Abdala, para VIVA del 17-7-11.

 

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