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09/06/2012
Psiconeuroendocrinología
 
 
LA PSICONEUROINMUNOENDOCRINOLOGÍA: UN ENFOQUE INTEGRADOR. El organismo humano tiene que adaptarse constantemente a situaciones que amenazan su equilibrio, respondiendo con cambios que configuran nuevas situaciones, las que despiertan y activan diversos sistemas del cuerpo. Los cambios son individuales, y se dan en diferentes dimensiones que permiten reacomodaciones a nivel biológico y psicológico.

 
  El organismo humano tiene que adaptarse constantemente a situaciones que amenazan su equilibrio, respondiendo con cambios que configuran nuevas situaciones, las que despiertan y activan diversos sistemas del cuerpo. Los cambios son individuales, y se dan en diferentes dimensiones que permiten reacomodaciones a nivel biológico y psicológico.
  A. Lopez Matto (2004)  afirma que: “Actualmente la medicina se encuentra con la necesidad de replantear esquemas, paradigmas y abordajes que tradicionalmente han marcado su definición como ciencia. Entre tales cambios surge la psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) como una de las principales neo-conceptualizaciones. Es entonces que estas relaciones entre los cuatro sistemas de control que tiene el organismo humano -el psicológico, el neurológico, el inmunológico y el endocrinológico- se ven definitivamente integrados como un todo. La PNIE debe inclinarse hacia la demostración de hechos verificables, cuantificables y reproducibles como ostenta la ciencia y el pensamiento racional cartesiano, pero sin dejar de lado otras formas intutivo-símbolicas de percepción de la realidad. Consignemos que, en toda integración de conocimientos, el todo es más que la suma de las partes, en especial cuando nuestro objetivo básico es llegar a una mejor comprensión sobre el ser humano”.
  La palabra Psiconeuroinmunoendocrinología plantea, solo al  enunciarla, la complejidad del tema, lo que no debe sorprender en la medida que se intenta abordar la complejidad humana. Busca integrar los conocimientos relacionarlos con el comportamiento humano y con algunos procesos psicopatológicos. La regulación de la expresión genética que hacen las hormonas en el cerebro constituye un mecanismo primordial, por medio del cual, el medio interno del organismo, modifica su estructura y función para adaptarse a las demandas del medio externo.
  Si desglosamos la palabra aparecen los prefijos “psico” y “neuro”, “inmuno” y “endocrinología”. Esta última, la endocrinología, se ocupa del estudio del sistema endocrino, sus componentes (glándulas y hormonas), su regulación y los efectos de su funcionamiento, tanto en la salud como cuando existe alguna enfermedad. El término “neuro” apunta a la participación del sistema nervioso que, junto con el sistema endocrino, constituyen una suerte de torre de control en la coordinación general del funcionamiento del cuerpo.
  Por su parte, el prefijo “psico” hace referencia a todos procesos psicológicos superiores vinculados al desarrollo del pensamiento y el comportamiento general del sujeto. Se observa que éste es un nivel de integración de mayor complejidad que el sistema neuroendocrino, y como tal lo hace superior, pero sin restarle la primacía ni la complejidad que tienen los dos primeros. Es por eso, que algunos autores hablan de la “primacía de lo biológico y supremacía de lo psicológico”.
  El término “inmuno” hace referencia al sistema inmunológico, complejo sistema de defensas del organismo para detectar agentes extraños y  nocivos (virus, bacterias, hongos, células cancerígenas), enfrentarlos y eliminarlos. Es  un sistema protector de nuestra integridad biológica que funciona  de manera constante, desde antes del nacimiento y que se consolida en los primeros años de vida. Está compuesto por la médula ósea (tejido esponjoso de consistencia densa que se encuentra en las cavidades de los huesos), el timo (localizado bajo la parte superior del esternón), el bazo (órgano situado en la zona superior izquierda de la cavidad abdominal), los ganglios linfáticos y células de inmunidad específica (como los linfocitos B y T) e inespecífica (como los monocitos y macrófagos).

UNA BREVE DESCRIPCIÓN DE LOS SISTEMAS
  El sistema nervioso es el encargado de procesar la información sensorial y motora. Las entradas a través de los sentidos son el primer nivel de registro, regulado después por la actividad este sistema. En ese marco, la experiencia será organizada y significada con un agregado emocional. La actividad del sistema nervioso responderá según la cantidad y la manera en que las neuronas han establecido sus conexiones a través del tiempo. Esas numerosas conexiones entre las neuronas no son indiferentes al contexto en que se han desarrollado, es decir, tienen una historia.
  En el cerebro se encuentra una estructura que tiene un protagonismo central  y que está en comunicación permanente con los distintos sistemas que componen el organismo: el hipotálamo, centro de las motivaciones y de las necesidades instintivas como el hambre, la sed, etc.
  El hipotálamo ejerce un papel preponderante en la regulación del “estrés”, asegurando el equilibrio del medio interno cuando cualquier agente o noxa, externa o interna, trata de alterarlo, y pone en juego todas las defensas para lograr lo que se llama “síndrome general de adaptación”, descripta hace muchos años por H. Selye. El organismo, ante una situación externa, reacciona a través del hipotálamo dando una respuesta veloz denominada “reacción de alarma” manifiesta por un mecanismo neurovegetativo simpático de defensa, (alerta, aumento de latidos cardíacos y de la frecuencia respiratoria, vasoconstricción periférica, mayor aporte de sangre al corazón, pulmones, aumento del tono, contracción y fuerza de los músculos esqueléticos, etc.) Es decir, prepara al organismo para la defensa o la huida.
  Si la agresión continúa, sobreviene una segunda fase llamada “reacción de resistencia” y se produce una acción neuroendocrina, que eleva la producción de ACTH, hormona de la hipófisis que estimula a  la corteza de la glándula suprarrenal para producir hormonas que conservan y mantienen la energía para vencer al agente estresante. Si esta se mantiene el tiempo necesario, todo volverá a la normalidad. De ocurrir lo contrario, disminuirán las defensas, con la aparición de enfermedades o la muerte.
  Desde el punto de vista funcional, el hipotálamo es una estructura que tiene dos partes: una hormonal, que se une a la hipófisis, y otra nerviosa. Es el que comanda la actividad interna del individuo y está en permanente intercambio con el exterior. Es fundamental para la vida, y regula procesos vitales tales como la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria, los niveles hormonales y la conducta. En él se encuentran los centros reguladores de la temperatura corporal, del equilibrio hidrosalino, del balance calórico del cuerpo, de las necesidades básicas (sed, hambre y reproducción), de la agresividad, los comportamientos defensivos y los ciclos sueño-vigilia. Las hormonas liberadas por la parte endocrina del hipotálamo, cumplen un papel excitador o inhibidor sobre la hipófisis. Es por eso que estas hormonas hipotalámicas reciben el nombre de factores liberadores hipotalámicos.
El sistema nervioso mantiene, así, una íntima conexión con el sistema endocrino, formado por glándulas, que liberan en el organismo sustancias químicas conocidas como hormonas. Son glándulas de secreción interna (endocrinas), debido a que liberan sus productos directamente en el torrente sanguíneo. La hipófisis, la tiroides, los ovarios, los testículos, el páncreas y las suprarrenales son ejemplos de este tipo de glándulas.
  El sistema inmune tiene, como principal función, la discriminación entre lo propio y lo ajeno. El inmune y el nervioso son los dos únicos sistemas del organismo con capacidad de memoria y aprendizaje de sus funciones. Es decir, son sistemas inteligentes.
  El sistema inmune puede considerarse como un sexto sentido, por su capacidad de recibir, procesar y enviar información al SNC.
  El SNC y endocrino tiene influencia sobre el inmune, por la presencia de receptores en leucocitos y órganos linfáticos para variar hormonas, factores hipotalámicos y distintos péptidos. Lo que explica que la acción hormonal pueda producir cambios inmunológicos y que el sistema inmune pueda, a su vez, originar modificaciones endocrinológicas.
  Así se conforma y se interrelaciona el sistema psiconeuroinmunoendocrino, responsable de las respuestas adaptativas e integrativas desde el medio y hacia el medio. Las vías que forman el sistema se interrelacionan permanentemente. La alteración de algunas de ellas produce una alteración de todo el sistema.
  La psiconeuroinmunoendocrinología es un nuevo enfoque integral de la medicina que estudia cómo se relacionan los cuatro sistemas de control y de regulación del cuerpo humano: el psicológico, el neurológico, el inmunológico y el endocrinológico. La comunicación de sus componentes se realiza por diferentes tipos de señales, en un esquema en que el psíquico-neurológico está representado por los neurotransmisores; el inmunológico por las interleuquinas y el endocrinológico por las hormonas.
 

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